Chupetes ¿Buenos o malos?

onda Zabalegui ortodoncia

Hay dos clases de padres y madres: los que están a favor y los que están en contra de la utilización del chupete.

Hay varias corrientes y teorías que hablan de cómo el chupete deforma el paladar de los niños y de cómo resulta ser beneficioso. El chupete es un utensilio muy útil que ayuda a los bebés a relajarse y a evitar el estrés cuando son muy pequeños.

Otro de los efectos beneficiosos del chupete es que ayuda a estimular el efecto de succión. Cuando son muy pequeños o prematuros algunos bebes no tienen mucha fuerza para succionar y una forma de ayudarles es “haciendo gimnasia” con el chupete.

La experiencia ha confirmado que no pasa nada por que los bebés utilicen chupete, no se sufre una deformación del paladar, siempre y cuando se retire antes de los dos años de edad.

 

La mayoría de los bebes acaban por prescindir del chupete ellos solos hasta que queda relegado a ser utilizado en las horas de sueño. Si esto no fuera así, a pesar de los berrinches, se recomienda retirarle el chupete a los dos años de edad.

Cuando se retira el chupete algunos niños tienden a sustituirlo por el dedo, una manía que va a ser más complicada de retirar, y que se alarga más en el tiempo, pudiendo producir deformidades en los maxilares.

Si se continua con este hábito, ya sea el chupete o el dedo, el paladar no se desarrolla de forma normal. Se rompe el equilibrio de fuerzas entre la lengua y los carrillos y el paladar se queda más estrecho de lo normal. Además los dientes anteriores, tienden a adaptarse a la forma del dedo o chupete, quedando más adelantados y abiertos. Cuánto más tiempo continúe el hábito, más difícil será de corregir.

Aquí os dejamos unos trucos que os ayudarán para que la retirada del chupete no sea tan traumática, cuando nuestros hijos son más mayores y se han acostumbrado a él.

  • El chupete puede darse como ofrenda a Papá Noel, los reyes magos… Casi siempre a cambio de un regalito, por ser mayor.
  • Darlo como regalo algún bebé más pequeño que lo necesita más.
  • Decir al niño que se ha perdido y no lo encontramos en ninguna parte, o lo hemos olvidado después de un viaje fuera de nuestra ciudad.
  • El día de su cumpleaños como ya es mayor, él mismo decide tirarlo, a modo de ritual, a la basura.
  • Sustituirlo por un peluche que pueda acostar junto al él en su cama.
  • Un truco es volver el chupete un objeto desagradable, mediante cortes en la tetina o dándole un aspecto feo.